Embarazo

Diferencias de dar a luz en un hospital público o privado

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Antes de tener a nuestros hijos, nos preguntamos siempre cuanto influirá y cuales son las diferencias entre un hospital privado o público a la hora de dar a luz.

Después de algunas experiencias e historias, aquí os dejamos un resumen y opinión de una madre.

El tiempo de espera

Está claro, nuestra sanidad pública está exageradamente saturada, lo dejo aquí por no entrar en debates políticos que no vienen a cuento. En el hospital público pasábamos las mañanas completas para cualquier pruebecita que me tuvieran que hacer y ya las urgencias eran “la leche”, horas y horas de espera para cualquier cosa.

Esto es muy distinto en un hospital privado, no tardas tanto en las pruebas, está claro que también tienes que esperar, pero si en el privado esperas media hora, en el público son dos como mínimo.

Las ecografías

En la sanidad pública, si todo va bien, te hacen tres ecografías (una en cada trimestre). En cambio, si llevas el embarazo por la sanidad privada, tienes una ecografía en cada consulta y las consultas suelen ser entre un mes o mes y medio.

Los especialistas

En este caso hay mucho que comentar. Por un lado está el ginecólogo/a que te lleva el embarazo, que en caso de hospital privado será el que tú elijas y en un hospital público el que te toque.

Además, en el público cambiará cada vez que vayas a consulta y como es natural, si una misma persona te puede llevar todo el embarazo, pues mejor que mejor. Por otro lado está el momento del parto, aquí la cosa cambia.

Hay clínicas y hospitales privados en los que avisan al especialista que te ha llevado todo el embarazo y también te asiste el parto, pero esto no ocurre en todos.

En el hospital público, lo que destacaría, es que suele ser más frecuente que haya personas en prácticas y, a veces, esto a una parturienta puede darle algo de inseguridad.

Esto lo dice alguien que permitió sin problema alguno que una matrona en prácticas le rompiera la bolsa y pusiera la vía (lo hizo fenomenal).

El trato

Esto es algo que yo no entiendo. Yo se que en la pública están súper saturados y quizás esto les haga estar también estresados, pero los pacientes no son los culpables de esta situación.

Resulta que, como hay tanta gente, tú eres un mero número más y tu hijo también. Parece que están deseando despacharte cuando estás en consulta y que les molesta echarte una mano cuando estás en la habitación o en urgencias.

En el privado esto cambia, hay menos pacientes y eso se nota, la gente tiene un trato más agradable y (aunque les moleste) no muestran malas caras cuando vas a urgencias o les llamas desde la habitación cuando estas ingresada después de dar a luz.

Las instalaciones

Normalmente en la privada encuentras instalaciones más modernas y más nuevas, pero hay de todo.

Como es natural hay clínicas privadas con muchos años y se nota, pero a pesar de esto, casi siempre, suelen estar mejor que en los hospitales públicos.

En cuanto a maquinaria o aparatos médicos especializados y necesarios en caso de urgencia, los hospitales públicos van por delante.

La habitación

Esto es muy, pero que muy importante. En la pública son pequeñísimas, viejas y dan la sensación de poco higiénicas (aunque realmente no lo sean), con un baño horrible y medio roñoso y una ducha en la que da grima meterse, pero lo peor es que son compartidas.

Seguimos con el incansable tema de que la sanidad pública está súper saturada y hay demasiados pacientes, pero que en un momento tan importante para una madre, en el que necesitas intimidad, el que tengas una habitación compartida es incomprensible.

En el privado tienes una habitación más nueva y limpia y un baño en condiciones donde te puedes duchar a gusto y, lo mejor, es para ti sola. Normalmente hay una cama o sofá para el acompañante y podéis estar como os parezca porque tienes intimidad. Como habréis notado, para mí era algo muy importante.

El problema en este caso, no es solo por la otra mamá que haya en la habitación, sino por la familia que viene a visitarla, porque nunca entenderé como hay personas a las que no le da vergüenza meterse 20 en una habitación (con niños chicos incluidos) cuando hay otra mamá que acaba de dar a luz intentando descansar.

La seguridad

Si hay un problema durante el parto: este punto suele ser muy debatido y crear mucha controversia a la hora de elegir donde tenemos a nuestro hijo.

La cuestión es que la mayoría de los lugares donde podemos dar a luz por la sanidad privada son clínicas y muy pocos de ellos hospitales (pero los hay y con UCIs neonatales, como el hospital donde yo dí a luz), por esa razón si hay alguna dificultad importante durante el parto, con nosotras o con el niño, nos tendrán que trasladar en ambulancia al hospital público más cercano.

El respeto a los deseos de la mamá

Cada vez es más común que en cualquier sitio, ya sea público o privado, respeten lo que la mamá les transmite. La cuestión es que, no sé porque razón, normalmente en los hospitales públicos tienden más a llevarse el bebé a otra sala para pesarlo, hacerle el test de Apgar y que lo vea el pediatra.

En cambio, en los hospitales privados todo esto lo hacen a tu lado, lo revisan junto a la camilla donde tú estás dando a luz y en cuanto terminan, te lo dan para que le des el pecho.

Probabilidad de cesaria

Es algo que yo pensé durante los embarazos, ya que las estadísticas indican que el número de cesarias es notablemente mayor en la sanidad privada. Supongo que será por evitarse problemas más graves y que tengan que mandar a la madre o al bebé de manera urgente a un hospital público.

Como os podéis imaginar, cuando me preguntan cuál elegiría para tener otro hijo ahora que conozco ambas opciones, sin duda, el hospital privado con UCI neonatal.

A no ser que fuera un embarazo muy problemático o un parto prematuro, en tal caso elegiría uno público. En el caso de que, a primera vista, no hubiera problemas, yo creo que lo más importante en este momento es la intimidad (siempre detrás de la seguridad) y eso solo se consigue en la sanidad privada.

Este es mi punto de vista, pero cada futura mamá tiene que valorar todas las opciones que planteo y elegir la que más le convenza.

Concluyendo

Por último, me gustaría hacer una pequeña reflexión. Me parece una pena como, habiendo sido nuestra sanidad pública una de las mejores (envidiada por otros países Europeos), a día de hoy nos encontramos con una sanidad totalmente deteriorada, que no se sostiene y a pasos agigantados se derrumba (como también os cuento en este otro post) y que tengamos que emplear nuestro dinero en pagar sanidad privada cuando, a su vez, estamos pagando la pública, todo esto por las malas gestiones de quien, en su momento debería haberlo hecho bien.

¿Y vosotras? ¿Dónde habéis dado a luz? ¿Introduciríais alguna diferencia más entre la sanidad pública y la privada? ¡Déjanos un comentario!

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